28/12/2003 - Y al final hubo
sorpresa
NI el Valle, ni la Esperanza, ni cualquier
otra Dolorosa de enjundia histórica y devocional
¿Cuántas lecturas puede tener la decisión?
Está claro que el obispo quiere seguir marcando
diferencias con Sevilla. Aquí las cosas en lo
cofrade, como ha reiterado, no seguirán cánones
preestablecidos y así, la decisión de
coronar a La Concepción está en línea
con ese criterio que no pocas controversias levanta
y levantará, que ya tuvo un anticipo con la procesión
extraordinaria del Transporte. Sin embargo, la valentía
del decreto no le resta un importante fondo de verdad
y sinceridad en una opción que puede ser contestada
con 'papeles' y argumentos. Se homenajea la advocación
inmaculista ligada a la diócesis y, por supuesto,
al mundo cofrade. Se rinde tributo a la fidelidad mariana
de las hermandades, en este caso, representada por una
cofradía sencilla, pero a la vez de gente trabajadora,
creyente y fiel a su hermandad; a sus vecinos y a una
parroquia en la que fluye constantemente un caudal cofrade
del que no hace falta poner ejemplos. Pese a registrar
en su historia altibajos- cuál no- La Exaltación
sigue acaparando en su barrio simpatías y la
fidelidad, alrededor de una imagen de factura contemporánea
que recibirá la corona del testimonio y fidelidad
diocesana a la Virgen. Un regalo que reivindica el hueco
que merecen todas aquellas advocaciones que no llegan
a la médula de la historia mariana jerezana.
El prelado rompe una vez más con lo previsible
agasajando al mundo cofrade a su forma y manera, como
él entiende que debe de ser.