28/12/2004 - "Lo único
que pude decirle al obispo es gracias. Esto, sencillamente
es un milagro"
Jesús Valderas
Recién elegido por segunda vez,
Jesús Valderas se ha encontrado tal vez con una
de las mayores alegrías de su vida. Este hermano
mayor representa el espíritu trabajador de esta
corporación que ahora tiene ante sí el
más absoluto protagonismo mariano del Jerez cofrade.
-¿Os supera lo ocurrido?
Por hacer un símil, es como
si nos hubiera tocado el gordo de la lotería.
Esto es un milagro, absolutamente fabuloso e inenarrable.
-¿Y a partir de ahora?
Mucho trabajo. Intentaremos hacer las
cosas muy bien, del mismo modo que tengo costumbre de
trabajar, midiendo cada paso que demos y siempre a la
disposición de la Iglesia.
-¿Cómo se le anunció
la coronación?
Sencillamente me leyó la comunicación
oficial y el borrador del decreto. Lo único que
pude decirle, embargado de emoción, es gracias
porque todo esto es un milagro de la Santísima
Virgen.
-¿Habrá una corona de
oro?
La verdad es que a estas alturas es
pronto. Su coste es muy elevado. No obstante, estamos
manejando algunas ideas pero hay que tener en cuenta
que tenemos a un barrio y a mucha gente detrás
que están tan emocionados como nosotros.
-¿Cómo valora el hecho
de que ha sido su Virgen y no otra?
Tenemos la advocación de La
Concepción y en el contexto por el que se ha
dictaminado la coronación, creo que ha sido fundamental
para alcanzar tal gracia.
-¿Es consciente de que no entrabais
en ninguna de las 'quinielas'?
No lo estamos ni lo pretendíamos.
Somos conscientes de la realidad de nuestra hermandad.
Tal vez ese sea uno de los motivos en los que se sustenta
la decisión: no estar entre las posibles elegidas.
-¿Será un revulsivo para
la hermandad?
No cabe duda que será el empujón
que necesitamos para situar definitivamente a la cofradía
donde se merece en su entorno. La coronación
será un antes y un después. Espero que
todos comprueben y vean lo que es una hermandad gracias
a este milagro.
-¿Un pensamiento?
Me acordé de Felipe Morales
ya que en estos días he estado casualmente repasando
fotografías antiguas de la hermandad y en ellas
aparece constantemente él. Es una pena que no
pueda estar aquí con nosotros para vivir lo que
ahora estamos sintiendo, pero sin duda alguna, estará
en nuestro pensamiento y oraciones.